domingo, abril 24, 2011

Sobre Custodias e injusticias en la Justicia.

Está en pleno auge toda la polémica relativa a la discriminación positiva que de un tiempo a esta parte viene realizándose desde la Justicia (y otros ámbitos).

Sin entrar en el tema de la famosa violencia de género (que prefiero dejar para otro post en términos distintos a este) si bien muy relacionado, es el relativo a los divorcios y consecuentes sentencias que dictaminan quién tiene derecho a la Guarda y Custodia.

Tradicionalmente se ha dado por hecho que la mujer es la más adecuada para hacerse cargo de los cuidados de los hijos. Esta idea tiene su lógica si lo vemos desde el punto de vista de que en los matrimonios suele ser la mujer la que se encarga de ello, por lo que no tendría mucho sentido darle la custodia a ese padre que ni siquiera antes se había preocupado lo más mínimo.

Pero claro, algunos jueces se olvidan de que esto no es así per se, y que depende de cada familia. Porque las hay en las que es el padre el que se ha encargado plenamente de ello, o el que puede aportar mejores recursos para hacerlo tras el divorcio. Y de hecho, por mi trabajo (los que lo conocéis) veo numerosos casos en los que la mujer no tiene la Guarda y Custodia, si bien son los minoritarios.

Entrar en si lo ideal es la Guarda y Custodia compartida o no creo que es complejo. Más bien lo mejor para los menores es que ambos progenitores sepan tratarse con respeto, pese a las diferencias, y permitan un régimen abierto y flexible en el que el menor pueda disponer de ambos cuando más le apetezca o necesite. Pero claro, la realidad nos refleja que está lejos de esto, al menos en los casos con los que tengo contacto a través del trabajo.

La cuestión a la que quiero llegar es a que en estos casos la Justicia, aunque en algunos es lo que su nombre indica, en muchos de ellos sale perdiendo el hombre, sin Guarda y Custodia (ni siquiera compartida), y teniendo que pagar gastos varios.
Pero en aquellos en los que la madre es la que tiene el Régimen de Visitas y el padre la Custodia, ella también tiene que sufrir esas injusticias, pasándolo igual de mal que cuando es el padre quien se ve afectado.

Por tanto, ¿tan difícil es de entender si digo que para no ser borregos que sólo vemos lo que nos interesa, la realidad es que aquel que no tiene la Custodia es el que sale perdiendo, ya sea hombre o mujer, aunque mayoritariamente sean hombres? Porque negar una parte de la realidad, aunque nos interese, resulta bastante absurdo e infantil.

jueves, abril 30, 2009

¿Qué debemos saber acerca de una guardería?

  1. Erróneamente, se piensa de forma extendida que asistir a la guardería es bueno para acelerar el desarrollo educativo y facilitar las relaciones sociales en los niños y niñas.

    Sin embargo, en la Europa nórdica, la edad de inicio en la escolaridad comienza en torno a los 7 años y en general, se obtienen mejores resultados académicos que en España. Esto se debe a que el permiso por maternidad suele ser de 4 años, y que existe un buen sistema de alternativas de ocio, de forma que aunque no lleven a los niños a las guarderías, existen muchos parques, exposiciones, y actividades que fomentan su desarrollo.
    Por tanto, no es imprescindible acudir a la guardería: el desarrollo de un niño o niña puede verse facilitado en otros contextos estimulantes, como el parque o el hogar.
    De hecho, en una buena guardería se facilita el desarrollo normal, y en una mala guardería el desarrollo se ve seriamente afectado.
    Es por ello, por lo que es necesario saber distinguir entre una guardería de buena calidad y otra de mala calidad.
  2. También se piensa que cuanto más tiempo pase el niño o niña en la guardería, más estimulado estará y será mejor para su desarrollo.

    Como se ha dicho más arriba, la guardería sólo facilita el desarrollo normal del niño o niña (en caso de ser una buena guardería).
    No por permanecer más tiempo, el niño o niña se verá beneficiado en su desarrollo, de hecho, lo recomendable es que no pase más de 5 horas en la guardería.
    Asimismo, es mejor que el niño o niña comience a ir a la guardería a partir del año y medio o 2 años. En caso de necesitarlo, puede empezar antes aunque no es lo recomendable.
    Es importante recordar que es bueno que el infante se relacione en casa con la familia donde puede recibir atención y afecto sólo dirigidos a él.
  3. Algunas madres y padres creen que no pueden entrar a la guardería porque afectaría al clima normal del grupo y al desarrollo normal de las actividades, por lo que no pueden ver el interior de la guardería.

    Esto no es cierto, ya que es incluso positivo acompañar a su hijo o hija hasta el aula donde realiza actividades y dialogar con los cuidadores o cuidadoras.
    Usted tiene derecho a ver el interior antes incluso de inscribir a su hijo o hija en la guardería para que usted pueda valorarla.
  4. Normalmente, se cree que sólo tiene que haber un o una responsable para cuidar de todos los niños y niñas.

    En cambio, una buena guardería debe contar con más de un cuidador o cuidadora.
    Existe una ratio (número de niños por cada adulto) recomendada en función de los grupos de edad de los niños y niñas:

    >Bebés: entre 5 y 10 bebés por adulto.
    >Niño/as 2 años: entre 10 y 15 niños/as por adulto.
    >Niños/as 3 años: un adulto puede hacerse cargo de un máximo de 20 niños/as.

    Recordad que lo recomendable es que se comience a ir a la guardería a partir del año y medio o 2 años.

miércoles, abril 29, 2009

Escuela de padres y madres


Es habitual decir "a nadie se nos ha enseñado cómo ser padres".
Pues bien, en realidad, desde hace aproximadamente 30 años está habiendo un auge en este tema. Y es que cada vez hay más asociaciones o entidades que promocionan cursos e incluso existe la Universidad de Padres. No todos son iguales, y difieren en cuanto a metodología de enseñanza como a en cuanto a la población a la que se dirigen (no es lo mismo cursos para prevenir que cursos para intervenir con una población con problemática determinada; aunque los más habituales son los primeros).

También solemos escuchar que "deberían dar un carné para ser padre".
Evidentemente, esto es un tema muy complejo, porque no se puede controlar quién se queda embarazada (no todas las mujeres se rigen por un control durante el embarazo). Sin embargo, estos cursos para padres son obligatorios en los casos de las adopciones nacionales, en los que los futuros padres adoptivos deben superar una formación mínima en cuanto a cómo educar.